¿Cuánta pasta de dientes usar? Un guisante pesa 0,25 g, y los padres ponen el doble
Mira cualquier anuncio de pasta de dientes y verás la misma toma: una ola brillante de pasta que recorre todo el cepillo y se enrosca al final. Ahora lee las recomendaciones. Para un niño de 3 a 6 años piden una cantidad del tamaño de un guisante, y alguien ha pesado ese guisante: 0,25 g. Entre el anuncio y el guisante cabe casi toda la pasta que se aprieta en los baños reales, quizá también en el tuyo.
Cuánta pasta de dientes usamos de verdad lo cuentan los estudios que pesaron lo que la gente pone en el cepillo. Aquí tienes esa distancia en cifras, y lo que significan las cifras en cada edad.
¿Cuánta pasta de dientes debe usar un niño?
Las reglas son breves. En Estados Unidos, los CDC aconsejan para los menores de 3 años una película del tamaño de un grano de arroz, y de 3 a 6 años no más que un guisante, 0,25 g. La guía inglesa para equipos dentales, actualizada en septiembre de 2025, dice lo mismo con sus palabras: desde el primer diente, una película de pasta con al menos 1 000 ppm de flúor; de 3 a 6 años, un guisante; dos veces al día, la última antes de dormir.
Un guisante de pasta de 1 000 ppm contiene 0,25 mg de flúor. Esa pequeña cifra es toda la dosis sobre la que se construye la regla.
Lo que los padres aprietan de verdad
En 2013 un equipo de investigación lo pesó. Pidió a 600 padres de niños de 3 a 6 años, 200 en cada país, Alemania, Estados Unidos y Reino Unido, que pusieran pasta en el cepillo de un niño como lo hacen normalmente. La media fue de 0,52 g en Estados Unidos, 0,57 g en el Reino Unido y 1,18 g en Alemania, donde todos los padres sin excepción pusieron más de la cantidad recomendada. Después se les pidió una cantidad del tamaño de un guisante. Las medias bajaron a 0,41, 0,50 y 0,60 g, y siguieron por encima de 0,25 g en los tres países. En Estados Unidos, los padres que usaban cepillo eléctrico pusieron unos 0,1 g más. El estudio salió del equipo de investigación de un fabricante de pasta de dientes; aun así, una pesada es una pesada.
Dicho claro: un guisante en la cabeza de un adulto se parece más a dos.
38 de cada 100 niños pequeños usan demasiada
Los CDC miraron el mismo hábito desde el otro lado, con una encuesta nacional a 5 157 niños y adolescentes de 3 a 15 años entre 2013 y 2016. Entre los niños de 3 a 6 años, el 49,2 % usaba un guisante y el 12,4 % una película. El 20,6 % usaba medio cepillo y el 17,8 % el cepillo entero: en total, el 38,4 %, más de lo recomendado. Solo el 60,5 % de todos los niños se cepillaba dos veces al día, y el 79,9 % había empezado a cepillarse con 1 año o más tarde, aunque el cepillado debería empezar con el primer diente.
Esas dos últimas cifras importan tanto como la primera. El fallo habitual no es un error, sino dos que tiran en direcciones opuestas: demasiada pasta en el cepillo y muy pocos cepillados a la semana.
Por qué la cantidad importa en los niños
Un niño pequeño se traga buena parte de lo que entra en su boca. Una revisión sistemática de 2014 para la Asociación Dental Americana concluyó que la pasta con flúor controla la caries en menores de 6 años, y que tragar un guisante o más puede causar una fluorosis leve: tenues manchas blancas en el esmalte que aún se está formando bajo la encía. En la misma revisión, empezar con pasta fluorada después de los 12 o 14 meses de edad redujo la probabilidad de fluorosis (odds ratio 0,70).
Esta es la asimetría. La fluorosis leve es estética y permanente; la caries en un niño pequeño duele y también es permanente. La respuesta de la evidencia no es menos flúor, sino la cantidad medida: el grano de arroz, luego el guisante, con un adulto sujetando el tubo.
¿Cuánta pasta de dientes deben usar los adultos?
Aquí la regla del guisante se detiene sin hacer ruido. Se escribió para niños pequeños que tragan, y la pauta para adultos habla de concentración, no de tamaño. La guía inglesa pide a los adultos una pasta de 1 350 a 1 500 ppm de flúor, al menos dos veces al día, y escupir después del cepillado en lugar de enjuagarse con agua, para no diluir el flúor.
Un estudio cruzado de 2013 con 42 adultos midió qué hace la cantidad. Cepillarse con 1,5 g en lugar de 0,5 g, el triple de pasta, casi duplicó el flúor que quedaba en la boca después. Los autores ordenaron lo que más pesaba: primero la concentración de flúor de la pasta, luego la cantidad, luego el enjuague y luego el tiempo de cepillado. Este estudio también salió del equipo de investigación de un fabricante.
Para un adulto, entonces, una película tacaña no es ninguna virtud. Una tira a lo ancho del cabezal, una pasta de la concentración adecuada y nada de enjuague después valen más que un guisante perfecto.
Las cifras que conviene recordar
Menores de 3 años: una película del tamaño de un grano de arroz. De 3 a 6 años: un guisante, 0,25 g, puesto en el cepillo por un adulto; después, escupir sin enjuagar. Adultos: una pasta de 1 350 a 1 500 ppm, dos veces al día; después, escupir sin enjuagar. Si en tu casa hay un niño, prueba esta noche el test del estudio de 2013: aprieta lo que creas que es un guisante y pon un guisante de verdad al lado.
La ola del anuncio es para la cámara. Para un niño, la cantidad correcta es menor de lo que crees; para ti, mayor que un guisante; y para los dos, escupir en lugar de enjuagar deja el flúor donde actúa.